martes, 28 de enero de 2014

Legalidad burguesa: el juego democrático*


Pero volvemos a los motivos directos que llevaron al PCE(r) a apoyar la creación de un grupo armado, guerrillero en esos momentos, 1975 y 1976. Existen, como hemos visto, razones teóricas generales y otras motivaciones más concretas relacionadas con el instante histórico en que ocurre. En primer lugar está la consideración que los dirigentes del PCE(r) hacen del momento histórico, siguiendo fielmente las pautas leninistas: La existencia de un capitalismo monopolista de Estado en España, donde la burguesía –tras el aprendizaje de la guerra civil y los combates internacionales con la clase obrera- no va a permitir ya jamás que haya una “acumulación pacífica” de las fuerzas obreras a la espera del momento crucial de la huelga general y la insurrección popular. 
Por el contrario, la burguesía sólo acepta en la legalidad a aquellos grupos y sectores que cumplen fielmente las reglas de juego de la dictadura burguesa, llámese esta democracia parlamentaria, dictadura a secas o fascismo puro. Mediante el uso de todos los mecanismos del Estado, económicos, políticos y, especialmente, los policiales, la burguesía “convence” a los grupos de izquierda que la “única salida es la reforma”, una reforma que nunca llega. Este apoyo de la izquierda moderada al capitalismo tiene un coste, como reconocía no hace mucho Mario Conde, presidente del Banco Español de Crédito [(Banesto) Revista Tiempo, 9 de Abril de 1990)], “Ahora se habla, con el derrumbe del Este, del triunfo del capitalismo sobre el socialismo. Eso es verdad, pero también lo es que el capitalismo ha avanzado gracias al socialismo. Pero si volvemos a las reglas puras y duras del mercado y los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres más pobres, a la larga eso no puede funcionar porque el sol volverá a salir siempre por el Este”.
O lo que es lo mismo: bienvenidos sean los socialistas que mejoren los aspectos más duros del capitalismo. La teoría, evidentemente no es nueva, pero la burguesía la ha llevado a sus concepciones más perfectas y desarrolladas tras los fracasos que tuvieron y que provocaron las revoluciones de la URSS y China.
Dibujo de Manuel Pérez Martínez, "Camarada Arenas".
Una de las lecciones que aprendió la burguesía fue que no podía permitir que los grupos socialistas o comunistas, los sindicatos y otras organizaciones de autodefensa de los obreros acumularan posiciones políticas, económicas, o militares, que pudieran ser utilizadas en los momentos claves de las crisis periódicas capitalistas para intentar el asalto al poder. La única manera que tiene el capitalismo de salir bien de esas crisis que le amenazan cada cierto tiempo debido a sus propias contradicciones, es trabajar en los momentos de aparente calma social para eliminar los brotes revolucionarios, que parecen no tener importancia por su pequeñez y su poca influencia en esos momentos, pero que adquieren dimensiones realmente peligrosas cuando llega una nueva crisis del sistema.(1)

* Título original: El Ché Guevara en Hollywood

(1) Fragmento del libro de Rafael Gómez Parra Grapo, Los hijos de Mao, pág. 97.

viernes, 3 de enero de 2014

¿Cómo funcionan las mujeres?


Así que... ¡a espabilar!